Helena's profileCAMINO DE UTOPÍASPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
February 22 Ventana sobre el miedo (Eduardo Galeano)El gran negocio del crimen y el miedo sacrifica la justicia por Eduardo Galeano
En un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad. En las calles de las ciudades se celebran las ceremonias. Cada vez que un delincuente cae acribillado, la sociedad siente alivio ante la enfermedad que la acosa. La muerte de cada malviviente surte efectos farmacéuticos sobre los bienvivientes. La palabra farmacia viene de pharmakos, que era el nombre que daban los griegos a las víctimas humanas de los sacrificios ofrendados a los dioses en tiempos de crisis. La industria del miedo El miedo es la materia prima de las prósperas industrias de la seguridad privada y del control social. Una demanda firme sostiene el negocio. La demanda crece tanto o más que los delitos que la generan, y los expertos aseguran que así seguirá siendo. Florece el mercado de las policías privadas y las cárceles privadas, mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo. Clases de corte y confección: cómo elaborar enemigos a medida Muchos de los grandes negocios promueven el crimen y del crimen viven. Nunca hubo tanta concentración de recursos económicos y de conocimientos científicos y tecnológicos dedicados a la producción de muerte. Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial.
Afortunadamente para ellos, la amenaza de la paz se está debilitando, ya se alejan los negros nubarrones, mientras el mercado de la guerra se recupera y ofrece promisorias perspectivas de carnicerías rentables. Las fábricas de armas trabajan tanto como las fábricas que elaboran enemigos a la medida de sus necesidades. El miedo global * Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
* Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
* Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
* Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
* La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje miedo de decir.
* Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras. Es el tiempo del miedo. * Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
* Miedo a los ladrones, miedo a la policía.
* Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.
* Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir…
El miedo al silencio aturde las calles. El miedo amenaza. Los nadiesEduardo Galeano: El libro de los abrazos. Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata. Menos mal que los ideales son a prueba de balas. Este texto de prosa poética lo tengo que recitar en público, e incluso me hace ilusión pese mi timidez. Sencillamente por el mensaje que porta, recordandonos que el mundo no es sólo por aquellos que salen en las enciclopedias, es y será por aquellos que no tienen cara en los medios, es y será por aquellos que desapercibidos construyen un nuevo mundo y siembran esperanza, sin temor a la muerte. Aquí en España, quién habla no corre peligro alguno (o eso creo), pero no es igual allí donde no hay libertad de expresión, ni de acto, donde hay obligación de oír y callar. La última frase (en verde) es un añadido mío. La madre despreciada: Las obras de arte del Árfica negra, frutos de la creación colectiva, obras de nadie, obras de todos, rara vez se exhiben en pie de igualdad con las obras de los artistas que se consideran dignos de ese nombre. Aquí dos textos de mi autor más estimado, si he de ser sincera, a veces me gusta copiar su estilo, creo que sabe llegar hondo, al corazón humano y para mí eso siempre es digno de admiración. Da datos sin hacer los textos tediosos, algo realmente difícil de conseguir. Os recomiendo el segundo libro, puede que ya tenga diez años pero es tan actual sobre todo en América latina que es como si ayer se hubiera escrito. Añadir sólo unos enlaces si queréis escucharle, vale la pena: Discurso en honor a la victoria de Evo Morales. Discurso muy esperanzador. El funcionamiento del mundo. Crítica a la situación actual mundial con muchísimo humor, y donde da testimonio de que Chávez no es un dictador. En esto último no me inmiscuyo, ningún político me inspira total confianza, me declaro neutral. Eso sí, me cae muy bien por como dice las cosas, sinceridad no le falta, ejeje. February 11 Orfanato de elefantes: Fundación David SheldrickHoy quiero hablar de un tema que hace largo tiempo tengo pendiente, casi el mismo tiempo que me supuso llegar a cabo el trámite. Cuando se establece contacto con organizaciones para prestarles ayuda económica siempre se teme que sea un fraude, que nuestro dinero vaya a parar a manos de gente sin escrúpulos que aprovecha la buena intención de aquellos que todavía confían en el altruísmo humano. Siempre he sido una enamorada del continente africano, ya de muy niña soñaba con visitarlo y es algo que tengo pendiente antes de morir. Enamorada de él y de sus habitantes, tanto grandes mamíferos como árboles míticos y de fantasía adaptados a la inclemente naturaleza (baobabs, acacias y su múltiples variedades), la misma a la cual nuestros antepasados supieron amenizar resistiendo milenios, siendo hoy un misterio todavía como lo lograron; allí germinamos y de allí algunas tribus huyeron a lugares con enfermedades menos perniciosas y climas más suaves, con una fauna y flora más pacífica (pocos animales africanos se han podido domesticar, es suficiente observar como el elfante asiático lleva siglos domesticado y el africano sigue siendo temido y respetado, o bien cazado, como la misma cebra pariente del asno) que nos condujo a un supuesto progreso o pérdida de respeto por aquello que considerabamos foráneo, sencillamente no humano. Quizá admire tanto por eso al hombre subsahariano (incluye centro y sur de África), él si ha sabido perdurar, pervivir, en hábitats donde el ser humano no es bienvenido, con creencias para muchos de nosotros incomprensibles, pero no hay que olvidar que ellos también tienen su historia, imperios que crecieron y decayeron, igual que el poder de la mujer, pues no siempre fue marginada y hasta gozo de los mismos derechos y privilegios que el hombre hasta que llegaron las religiones monoteistas y el comercio de esclavos (que en países como Mauritania hasta muy recientemente ha continuado y desgraciadamente continúa clandestinamente), comenzado la decrepitud del gran continente, desde entonces amasacrado y burlado.
No era de esto que quería hablar, pero cuando comienzo a escribir de África me emociono y me desvío de cualquier tema central. Para quiénes prefieran saltarse el rollo que voy a soltar, resumiré que sencillamente os invito a apadrinar un elefantito en esta web, The David Sheldrick Wildlife Trust. Fundada por Daphne Sheldrick en 1977, recoge huérfanos y cuida de ellos durante su infancia, en elefantes bastante prolongada y sólo pide como donación a los que quieran apadrinar, 50 € al año. Por supuesto te permiten ir a visitarlos el día que os podáis permitir el viaje. El mérito de Daphne Sheldrick además de impulsar este proyecto, es haber encontrado una fórmula adecuada para la leche que se les da a los más pequeños, destetados antes de tiempo por la muerte temprana de sus madres. Ella es veterinaria y dedicó buena parte de su esfuerzo y voluntad en crearla. Ha salvado a muchos gracias a esta fórmula, que hubieran muerto irremediablemente. Ahora la historia sobre la que se fundamenta esta fundación:
No deja de ser curioso que sólo en África los grandes mamíferos hayan llegado a convivir con el hombre, en una comunión inusitada, esto es, excepcional para/en el resto del planeta, incluso en Norteamérica los indios con su llegada extinguieron muchas especies. Por supuesto que se han librado batallas con esas especies pero siempre dentro de un equilibrio, lo justo y necesario sin llegar al exterminio, cosa que sí llego a ser con la llegada del comercio de marfil, asociado al de esclavos y de cuernos de rinoceronte, peligrando gran número de mamíferos (ya no hablemos de la consecuencia sobre otras que no se ve). Los bosquimanos cazaban con gran pericia a los elefantes pero sólo para cubrir sus necesidades y no lucir una escultura o lo que sea para lo que se use el marfil. En el siglo XIX-XX con la expansión colonial del hombre blanco y la aparición de los rifles como armas para dar caza a cualquier cuadrúpedo, todo el proceso se acelero y se temió incluso que animales tan magníficos como los elefantes y rinocerontes no llegasen al siglo XXI. Se pretendió culpar a tribus ancestrales que durante siglos llevaban cazándolos, tremenda falacia si tenemos presente que sólo se llego al abuso en el último siglo. Una consecuencia de esto fue la "fantástica" idea (nótese la ironía) de expulsar a esos pueblos de sus tierras para que la vida salvaje no peligrara en las reservas naturales recién creadas por el benefactor europeo (ejem). Eso sí, se permitía hasta cierto punto cazar grandes felinos, paquídermos, gacelas, búfalos y demás si eras un hombre blanco dispuesto a pagar cuantiosas cantidades. Ahora si era para subsistir, nada de nada.
Cuando al fin terminó la caza legal de paquidermos, los problemas no acabaron tan fácilmente, muchos individuos habían quedado huérfanos, sin la unidad familiar y por tanto carentes de la educación y afecto que reciben como animales sociales. Lo que si les quedo fue parece ser una inmensa sed de… venganza. Sí, habéis leído bien, la venganza es más antigua que el hombre, habita en nuestro cerebro de paleomamíferos y no en el neocórtex, siendo por tanto común y un arma natural para defender el grupo. Estos actos en los elefantes consistían en atacar a cualquier ser humano que apareciera en su campo de visión, destrozar cualquier construcción y por supuesto comer de sus cultivos (esto último ya más práctico para ellos). No lo hacían todos, eran bandas de machos adolescentes concretamente. Los científicos las estudiaron buscando el motivo de tal comportamiento y concluyeron finalmente que eran los hijos que quedaron huérfanos por antiguas matanzas. Matarlos aparte de cruel era una flaca solución, un parche, porque además es bien sabido que la caza continúa lo que ilegalmente, vendiéndose el marfil clandestinamente sobre todo a Asia y continuarían apareciendo huérfanos que formarían nuevas bandas ansiosas de matar bípedos sin distinciones, fueran o no culpables de su desdicha. El rencor les debía carcomer tanto como a cualquier persona que la dejan sola y sin familia, o que ha presenciado actos horrpilantes desarrollando muchas veces problemas mentales o psicóticos de difícil tratamiento. No hemos de olvidar que los animales no tienen subconsciente, no pueden dejar los recuerdos en un rincón de su memoria como nosotros, sus traumas perviven con ellos de por vida. Los elefantes que atacaban los asentamientos humanos presentaban para empezar unos niveles de testosterona elevadísimos, incluso se podía apreciar visiblemente, por protuberancias en sus rostros. Como dice un artículo respecto a su memoria:
En alguna ocasión hemos podido oír que los elefantes tienen una gran memoria, hay una frase popular que dice, “tienes una memoria de elefante” . Esta corriente de investigación era la Frenología, esta disciplina intentaba relacionar el tamaño del cerebro con las capacidades básicas intelectivas y cognitivas, tanto del ser humano como de los animales, el gran tamaño del cerebro de los elefantes, dio que pensar sobre el nivel de entendimiento de estos animales. Además de su capacidad de recordar la llamada de gran número de congéneres (hasta cien), incluso dos años después de su muerte, también la emplean en su relación con otras especies. Los elefantes, con su memoria prodigiosa, no perdonan y buscan vengarse de todo el sufrimiento que han pasado por culpa del hombre, según un estudio de la revista británica New Scientist. Por este motivo se podría afirmar que los elefantes atacan asentamientos humanos como revancha contra las personas. Sufren de desorden postraumático, por las experiencias negativas que han padecido anteriormente. Algunas veces se han presentado como una amenaza para los hombres, puesto que asaltan pueblos y demolen cabañas y su objetivo no es lograr alimentos sino asustar a las personas. Según el mencionado estudio. Joyse Poole, directora del proyecto de investigación del Elefante del Parque Nacional de Amboseli, en Kenia, ha comunicado que estos animales son suficientemente inteligentes para ser capaces de vengarse. Según los directivos de los parques naturales, es más fácil acabar con los elefantes problemáticos, antes que exponer al peligro a sus visitantes e intentar protegerles. En cambio, la directora del proyecto considera que los elefantes se matan sin tener en cuenta las consecuencias que comporta este hecho para el resto de manada, ya que podrían volverse más agresivos. Los expertos deducen que se ha transmitido un sentimiento de rencor y de desconfianza hacia la raza humana a raíz del gran auge de caza furtiva que hubo en las décadas de los setenta y ochenta. El estudio de New Scientist apunta que este trauma desencadena a una generación de elefantes "adolescentes delincuentes" que tiene como finalidad resarcirse del dolor pasado.
Así también se registraron problemas similares en la India y Tailandia donde los pobladores viven con el temor permanente de sus ataques por haber dado caza a los paquidermos durante décadas en el pasado. Como contraste a esto, en aquellas áreas donde los elefantes no han tenido contacto con los humanos durante décadas, éstos parecen mostrarse más tolerantes y menos agresivos, según Richard Lair investigador de elefantes asiáticos del Instituto Nacional de Mamíferos de Tailandia.
En África incluso llegaban a matar a otras especies de gran envergadura como los rinocerontes sin motivo aparente.
Para solucionar estos sucesos tan graves se ha pasado a la vía de la precaución, esto es, ir a la raíz profunda de ese comportamiento que impedía la convivencia con este majestuoso animal. Han aparecido gran número de orfanatos a lo largo de Kenia y Uganda, todos ellas o casi todas extensiones de la Fundación David Sheldrick, fundada por su esposa Daphne tras la muerte de su marido, y en su honor al ser un naturalista preocupado por la fauna de Kenia y su retroceso pues la caza se hallaba en pleno apogeo. Lleva a cabo varios proyectos que podéis leer en su página: http://www.sheldrickwildlifetrust.org/index.asp
Entre ellos el cuidado de rinocerontes y elefantes que quedan sin familia por diversos motivos. Los cuidan hasta el extremo de que cada individuo tiene un “padre adoptivo” humano, que le educa y lo alimenta, sobre todo en las primeras etapas que es cuando están más desorientados. Se estudia a fondo su comportamiento y se atisba la posibilidad de futuras manadas libres en la naturaleza, conformadas por los huérfanos que crean sus propias familias no consanguíneas, y vínculos imperecederos que les ayudaran en el futuro.
Puede que finalmente esas bandas de elefantes asesinos tuvieran que ser sacrificadas por la imposibilidad de reeducarles, como cuando una persona es apresada por un delito grave y es mejor condenarle perpetuamente a vivir en la cárcel, y todo por no haber medido las consecuencias de que cuando fue niño no se le supiera dar afecto y estabilidad, alejándosele de una familia desestructurada. Estos huérfanos tienen una nueva oportunidad gracias a fundaciones como ésta, que sólo piden una donación mínima para mantenerlos y pagar a los empleados, que en lugar de ganar más vendiendo marfil, han decidido escoger un oficio que es garantía de futuro par Todos. http://www.sheldrickwildlifetrust.org/asp/fostering.asp
Sé que cada vez cuesta más creer en estas organizaciones, en su fiabilidad. Yo al menos he escogido creer en ésta, podéis buscar archivos por el google escritos por gente que ha podido estar en dicho orfanato, también hay un programa llamado Diario de elefantes que de vez en cuando emiten corroborando su existencia y la verdadera manutención. Son 50 € al año, podéis elegir cuál preferís y el día que os sea posible realizar el viaje conocerlo si todavía no lo han liberado. Yo adopté a Lenana, cada mes recibo un e-mail sobre sus experiencias e interrelación con los demás. Parece ser que será matriarca, tiene ya un grupo que la sigue y respeta como dirigente. Me enorgullece que algún día les pueda guiar por este gran y hasta hace poco salvaje continente, son animales tan inteligentes (sí, para mí no son sólo astutos o listos) que si se les permite pueden enseñarnos que pese a su tamaño y gran necesidad de aporte alimenticio pueden sobrevivir junto a nosotros, si no nos entrometemos en sus vidas.
Como dice un proverbio hindú: Matar a un hombre es pecado, matar a un elefante equivale a matar a siete hombres. Y nunca fue tan cierto como cuando decidieron vengarse de la raza humana, esquilmando a gente que ya muy poco poseía o le restaba. February 09 Rescatando los verdaderos valoresDurante la Eco-92, en Rio de Janeiro, 1600 científicos, entre los cuales había 102 Premios Nóbel de 70 países, lanzaron el documento Llamamiento de los científicos a la Humanidad. En él decían: «Los seres humanos y el mundo natural siguen una trayectoria de colisión. Las actividades humanas desprecian violentamente -y a veces de forma irreversible- el medio ambiente y los recursos vitales. Urge realizar cambios fundamentales si queremos evitar esa colisión a la que nos conduce el rumbo que llevamos».
Fue una voz en el desierto. Pero ahora, en el contexto actual, cuando los datos empíricos señalan las graves amenazas que pesan sobre el sistema de la vida, aquellas palabras adquieren actualidad. No conviene menospreciar el valor de aquel llamamiento. Frente a la crisis ecológica podemos alimentar dos actitudes: señalar los errores cometidos en el pasado, que nos han conducido a la presente situación, o rescatar los valores, los sueños y las experiencias que dejamos atrás y que pueden ser útiles para inventar lo nuevo. Prefiero esta segunda actitud. Por eso vale la pena hacer un replanteamiento del momento presente enumerando, más que profundizando, diez puntos cruciales. El primero es rescatar el principio de la re-ligación: todos los seres, especialmente los vivos, son interdependientes y son expresión de la vitalidad del Todo que es el sistema-Tierra. Por eso todos tenemos un destino compartido y común. El segundo es reconocer que la Tierra es finita, un sistema cerrado como una nave espacial, con recursos escasos. El tercero es entender que la sostenibilidad planetaria sólo estará garantizada mediante el respeto a los ciclos naturales, consumiendo con racionalidad los recursos no renovables y dando tiempo a la naturaleza para que regenere los renovables. El cuarto es el valor de la biodiversidad, pues es la que garantiza la vida como un todo, ya que propicia la cooperación de todos con todos, con vistas a la supervivencia común. El quinto es el valor de las diferencias culturales: todas ellas muestran la versatilidad de la esencia humana y nos enriquecen a todos, pues en lo humano todo es complementario. El sexto es exigir que la ciencia se haga con conciencia, y que sea sometida a criterios éticos para que sus conquistas beneficien más a la vida y a la humanidad que al mercado. El séptimo es superar el «pensamiento único» de la ciencia y valorar los saberes cotidianos, de las culturas originarias y del mundo agrario, porque ayudan en la búsqueda de soluciones mundiales. El octavo es valorar las virtualidades contenidas en lo pequeño y en lo que viene de abajo, pues en ellas pueden estar contenidas soluciones mundiales, bien explicadas por el «efecto mariposa». El noveno es dar centralidad a la equidad y al bien común, pues las conquistas humanas deben beneficiar a todos, y no -como actualmente- a sólo el 18% de la humanidad. El décimo -el más importante- es rescatar los derechos del corazón, los afectos y la razón cordial, que fueron relegados por el modelo racionalista, y que es donde reside el nicho de los valores. Estos puntos representan visiones humanas que no pueden ser desperdiciadas, pues incorporan valores que podrán alimentar nuevos sueños, nutrir nuestro imaginario y, principalmente, fomentar prácticas alternativas. Somos seres que olvidan y recuerdan, y que siempre pueden rescatar aquello a lo que no se le dio oportunidad en el pasado, para darle ahora la oportunidad de realizarse. Quien sabe si por ahí encontraremos una salida para la mortificante crisis actual.
Leonardo Boff, fundador de la Teología de la liberación, defensor del movimiento ecologista y conocido por su apoyo a los pobres y marginados, por lo cual fue expulsado de la Iglesia. Vale la pena visitar esta página suya, hay artículos muy interesantes, no hace falta ser cristiano para compartir muchas ideas con él. El movimiento del que es cofundador puede decirse que promulga precisamente lo que Jesús quiso decir y no lo que al Vaticano interpreto para sus intereses financieros junto al poder. Su biografía es ésta, añadir que es un marxista convencido con lo que podéis imaginar lo alejado que esta de la idea que tenemos de religioso cristiano. No soy marxista, pero considero que si de verdad se aplicara sin beneficiar sólo a unos pocos poderosos, sería una forma política honorable. Salud!
|
|
|