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August 21 La tragedia de los comunes (I parte)El análisis de los derechos de propiedad y gestión de recursos sería más fácil si la terminología no hubiera estado algunos años en un estado de confusión como resultado del artículo de Garrett Hardin, La tragedia de los comunes (1968). El espacio de parqueo de automóviles en las calles de Santa Bárbara, California, todavía no estaba regulado en 1968, y Hardin, que vivía allí, erróneamente afirmó que esta situación de acceso abierto podía ser descrita como un “bien comunal”. No hay excusa para el error de Hardin, la palabra comunes es harto conocida por la población en general, incluyendo biólogos. Por ejemplo, los famosos Comunes de Boston de Boston es un área compartida por una comunidad de acuerdo a ciertas reglas. Los ataques a los bienes comunales con argumentos de eficiencia económica han sido parte de la dieta capitalista por tres siglos: la magia de la propiedad privada tornaría la arena en oro, escribió Arthur Young. El nuevo giro de Hardin fue atacar a los mal llamados “comunes” por el mal manejo ambiental.
En su artículo, Hardin discutió únicamente dos situaciones: (1) el acceso abierto (que el falsamente llamó comunes) y (2) la propiedad privada. Una mejor clasificación de las formas de propiedad sería: (1) acceso abierto, (2) propiedad comunitaria, con reglas de uso para los miembros, (3) propiedad privada, y (4) propiedad estatal. Hay también otras formas, tales como la propiedad municipal, cuyos efectos en el manejo de recursos deferirán grandemente dependiendo del tamaño de la ciudad y su actividad económica.
Hardin llamó la atención en su artículo sobre un fenómeno que realmente existe en situaciones en las cuales hay acceso abierto o libre acceso a los recursos, como en el caso de la caza de ballenas en alta mar en ausencia de regulación internacional. Desde un punto de vista económico no habría incentivo para conservar las ballenas, no sólo con vista a futuras generaciones, sino incluso a la presente. Si el ingreso adicional obtenido es mayor que el coste adicional, esa ballena será atrapada.
Según Hardin, la situación de acceso abierto era frecuente y al mejor cura sería la privatización de los recursos (o estrictas regulaciones estatales). La privatización alentaría a los amantes de las ballenas a superar en el mercado las ofertas de los asesinos de ballenas. Para Hardin si la población crece, los recursos de acceso abierto serán cada vez más explotados. La ganancia individual llevaría a la miseria colectiva, no sólo en las generaciones venideras sino incluso en la actual. Uno no puede más que estar de acuerdo excepto que él erróneamente llamo comunes a los recursos de acceso abierto y puso más énfasis en el crecimiento poblacional que en la presión del mercado. El propio gran crecimientos de la población podría interpretarse como la tragedia de los comunes, ya que el coste adicional para los ecosistema de un niño/a, era escaso para al familia en la cual nacía. La única consideración para la familia sería el coste de mantener el niño/a y este coste, por otra parte, pronto se volvería un beneficio en el caso de las familias pobres, cuando fuera enviado a trabajar.
El famoso parrado del artículo más conocido de Hardin “Imaginemos un pasto abierto a todos…”. En tales circunstancias, como en la pesca en mar abierto, cualquiera puede estar interesado en poner una vaca o una oveja extra en la tierra de pastos, porque los costes ambientales serán padecidos por todos en forma de degradación del pasto a causa del sobrepastoreo, mientras que el ingreso de engorde de la vaca o de la oveja extra, y al leche o la lana, serán solo para su propietario. La pregunta ahora es ¿Dónde esta ese famoso pasto abierto para todos? Hubo acceso abierto en América después de 1492. Elinor Melville explico en su brillante historia ambiental y social del Valle de Mezquital en México, como el número de ovejas aumentó y el número de Otomíes disminuyo hasta el número de ovejas también disminuyo drásticamente debido al efecto de tal irrupción de ungulados en la calidad de los pastos. Un valle agrícola irrigado se convirtió casi en un desierto. En la propiedad comunitaria, todos los propietarios tienen el derecho de usar el recurso natural, mientras que los que no son propietarios son excluidos de su uso. Puede pasar que en situaciones de propiedad comunitaria se abuso de los recursos si las reglas no son respetadas. Puede ser que la comunidad se vea cada vez más involucrada en una lógica comercial en detrimento de la lógica de valor de uso y por tanto la producción para exportar presiona sobre los recursos, lo que se añade a la creciente presión demográfica. Las formas de propiedad coevolucionan de acuerdo con las circunstancias sociales y ambientales. En muchos casos, las comunidades humanas han inventado sistemas para el manejo comunitario de los recursos. De este modo cuando el agua de los acuíferos se vuelve escasa, quizás dejará de ser de acceso abierto. Según el poder de los diferentes grupos, el agua podrá llegar a ser de propiedad privada o comunal. Todavía recuerdo la primera vez que escuché que el agua era de acceso ilimitado, que no se pagaba por su consumo, sencillamente no daba crédito. Considero que el municipio debería adjudicar una determinada cantidad a cada hogar, teniendo en cuenta las necesidades, y prohibir de esta manera el abuso que se lleva a cabo. Obligar incluso a los agricultores a controlar el gasto, dado que el daño a la tierra lo terminamos pagando todos los seres vivos. Como argumentí Hardin, es de hecho cierto que la propiedad privada hace que los costes de la excesiva explotación recaigan sobre el propietario, quien lo comparará con su ingreso privado. Ahora bien, debería haber advertido que si hay una asimetría temporal entre los costes y los ingresos, como usualmente ocurre, es decir. Si la ganancia es en el presente y loa costes son en el futuro, entonces la propiedad comunitaria es un mejor sistema. Una propiedad dura más que una compañía, un propietario privado o una familia. En la práctica, sin embargo, encontraremos muchas situaciones diferentes. Finalmente, con respecto a la propiedad estatal, su influencia sobre el manejo de recursos naturales dependerá de la lógica que se aplique. Si el estado como propietario deja tales recursos en manos comunitarias para que apliquen su propia lógica de uso (como en el caso de los manglares usados sustentablemente por grupos locales), la situación diferirá de aquella en que un estado directa o indirectamente (a través de concesiones administrativas a empresas privadas) aplica uja lógica comercial a la explotación de los recursos.
Digamos que este autor logra girar la tortilla, y acusa a los capitalistas con su propiedad privada de agotar las tierras y dejarlas únicamente a disposición de unos depositarios que en ningún caso las merecen. Nada más cierto. Aún así comete errores, porque no es cierto que siempre lo de las propiedades comunitarias haya funcionado, pues medir por ejemplo el sobrepastoreo es algo harto difícil. Solo te das cuenta cuando ya no hay mucha vuelta atrás. O al menos antes así era y por ejemplo en ganadería ecológica miran de establecer un límite, aunque yo diría que demasiado homologado para algo tan variable como el suelo. La II parte será en torno la industria camaronera y los manglares, dado que sirve como buen ejemplo.
El texto lo he extraido del libro El ecologismo de los pobres de Joan Martinez-Alier, el cual
recomiendo a cualquier interesado en la economía ecológica y la justicia social.
August 15 La deuda histórica ¿Quién debe a quién? Podría decirse que es la continuación de: La deuda ecológica, ¿Quién debe a quién? Dokushô Villalba, maestro zen Consta en el Archivo de Indias que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. Como afirmó el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri, (Premio Príncipe Asturias de las Letras en 1990) “el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos que llegó de América a partir del siglo XV”. Adam Smith escribió que el descubrimiento de América “elevó el sistema mercantil a un grado de esplendor y de gloria que de otro modo no hubiera alcanzado jamás”. Según el historiador argentino Sergio Bagú, el más formidable motor de acumulación del capital mercantil europeo fue la esclavitud americana. "El régimen económico luso-hispano del período colonial no es feudalismo. Es capitalismo colonial [...] Lejos de revivir el ciclo feudal, América ingresó con sorprendente celeridad dentro del ciclo del capitalismo comercial [...] Más aún: América contribuyó a dar a ese ciclo un vigor colosal, haciendo posible la iniciación del período del capitalismo industrial, siglos más tarde" (1). Para el autor polaco Ryszard Kapuscinski (Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, 2003): “El comercio de esclavos dura cuatrocientos años. Comienza en el siglo XV y termina… oficialmente en la segunda mitad del siglo XIX, aunque en algunas ocasiones dura más: por ejemplo, hasta 1936 en Nigeria del Norte […] Entre 15 y 30 millones de personas fueron secuestradas y transportadas más allá del Atlántico en condiciones terribles. Se estima que durante un viaje así (de dos o tres meses de duración) moría de hambre, asfixia y sed casi la mitad de los esclavos; hubo casos en que murieron todos. Los supervivientes trabajaban más tarde en las plantaciones de caña de azúcar y de algodón en el Brasil, en el Caribe y en los Estados Unidos, construyendo la riqueza de aquel hemisferio. Los traficantes de esclavos (principalmente portugueses, holandeses, ingleses, franceses, norteamericanos, árabes y sus socios africanos) desplomaron el continente y lo condenaron a una existencia vegetativa y apática: incluso en nuestros tiempos, grandes superficies de aquella tierra siguen despobladas y se han convertido en desiertos. Hasta hoy día África no se ha desprendido de esta pesadilla, no ha levantado cabeza tras semejante desgracia” (2). Eduardo Galeano (3) escribe: “[…] pero los portugueses no tenían naves ni artículos industriales que ofrecer en la época del auge de la trata de negros, y se convirtieron en meros intermediarios entre los capitanes negreros de otras potencias y los reyezuelos africanos. Inglaterra fue, hasta que ya no le resultó conveniente, la gran campeona de la compra y venta de carne humana. Los holandeses tenían, sin embargo, más larga tradición en el negocio, porque Carlos V les había regalado el monopolio del transporte de negros a América, tiempo antes de que Inglaterra obtuviera el derecho de introducir esclavos en las colonias ajenas. Y en cuanto a Francia, Luís XIV, el Rey Sol, compartía con el rey de España la mitad de las ganancias de la Compañía de Guinea, formada en 1701 para el tráfico de esclavos hacia América, y su ministro Colbert, artífice de la industrialización francesa, tenía motivos para afirmar que la trata de negros era “recomendable para el progreso de la marina mercante nacional” (4). Hoy, en el siglo XXI, cada día mueren de hambre 50.000 personas (35.000 de ellas niños menores de cinco años, según estimaciones de la FAO), procedentes del llamado Tercer Mundo, principalmente África y América del Sur. Imagínate que un lunes mueren 50.000 personas en Valencia; al día siguiente, martes, 50.000 personas en Madrid; al día siguiente, miércoles, 50.000 personas en Barcelona; al día siguiente, jueves, 50.000 personas en Bilbao; al día siguiente, viernes, 50.000 personas en Sevilla; al día siguiente, sábado, 50.000 personas en A Coruña; al día siguiente, domingo, 50.000 personas en Oviedo; al día siguiente, lunes, 50.000 personas en Alicante; al día siguiente, martes, 50.000 personas en Cáceres… y así día tras día… ¿Qué haríamos si así fuera? ¿Qué harían nuestros políticos? ¿Qué harían los bancos? La esclavitud continúa existiendo en nuestros días. El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comer- cio, el sistema financiero internacional y la mayor parte de los Estados ricos son los nuevos agentes que perpetúan una situación que condena a la pobreza al 80 % de la población mundial, mientras el 20 % restante se beneficia de una injusticia que desgarra la conciencia del ser humano. La mayor parte de la población mundial vive con menos de un euro al día. Sin embargo, los ganaderos europeos y norteamericanos reciben cuatro euros al día como subvención del Estado por cada vaca. Es más fácil ser una vaca en un país rico que un ser humano en un país pobre. En esta situación, la mayor parte de los países pobres viven además asfixiados por la espada de Damocles de la llamada deuda externa: lo que los países pobres deben a los países ricos. Las instituciones internacionales, dominadas por los países ricos, encargadas de regular esta deuda, obligan a los países deudores a severos ajustes estructurales que tienen como consecuencia el abandono de la asistencia social a los menos favorecidos, con lo cual, el hambre y las enfermedades no hacen más que aumentar. En general, los préstamos de los países ricos no favorecen a la población más necesitada, sino sobre todo a la clase media-alta que anhela integrarse en el mecanismo infernal del consumo. Muchas otras veces, el dinero prestado es utilizado para la compra de armas o de tecnología… a los mismos países prestamistas. ¿Quién debe a quién? ¿Quién debe pagar a quién? La deuda que Europa y Estados Unidos ha contraído históricamente con África y la América pobre (incluida la población negra e hispana de USA) es enorme. Si Europa y USA tuvieran que devolver todo lo que han robado en ambos continentes, y a ello se le añadiera los intereses acumulados durante siglos, no habría dinero suficiente en el mundo para hacerlo. Si tuvieran además que indemnizar a los ciudadanos por el daño causado a sus sociedades, por la destrucción de sus sistemas familiares, por el dolor, por los secuestros y por la rapiña de sus recursos naturales… los Estados ricos modernos tardarían siglos en recompensar la destrucción causada. Están las deudas que se firman en las grandes instituciones, en los despachos acristalados de las últimas plantas del imperio, en presencia de abogados, notarios, funcionarios, etc., y está la deuda kármica, la deuda real que tiene lugar en el fluir mismo de la vida. Según el budismo, karma es la ley de causa y efecto. Todo efecto ha tenido su causa y toda causa tiene su efecto. Hay acción y reacción. Y aunque esta ley no sea tenida en cuenta en las grandes leyes internacionales -creadas por los países ricos para proteger y perpetuar su situación de dominación-, existe y actúa. Europa y USA no podrán construir nunca una sociedad feliz basándose en la injusticia y en la miseria moral, salvo al precio de aniquilar su propia conciencia moral y con ello toda posibilidad de una existencia verdaderamente humana. El 20 % de la humanidad no puede continuar consumiendo el 80 % de los recursos del planeta, mientras millones de seres humanos mueren cada año por no tener acceso al agua potable ni al alimento necesario. La deuda externa debe ser completamente cancelada y todos los Estados ricos deben aprobar un Plan Mundial contra la pobreza que erradique esta ignominia de la faz de la historia. Nunca hemos podido hacerlo tanto como ahora. No es cuestión de solidaridad, ni de caridad. Es simplemente cuestión de justicia. Europa, los Estados Unidos de América y todos los países ricos deben pagar lo que deben. Deben saldar su deuda kármica y moral. Notas 1. “La economía de la sociedad colonial”, en Feudalismo, capitalismo, subdesarrollo, Madrid, Akal, 1977. 2. “Ébano”, en la colección Crónicas de Anagrama, Barcelona 2006 (decimocuarta edición). Pag. 92. 3. “Las venas abiertas de América Latina”, Siglo XXI de España Editores, Madrid 2000 (decimosexta edición). Pag. 124. 4. “El trabajo en América, antes y después de Colón”, de L. Capitán y Henri Lorin. Buenos Aires, 1948. August 13 El mito de AteneaCuentan que en la tierra de Atenas, antes de que ésta recibiera tal nombre, apareció de repente un olivo, y saltó en otro lugar un caballo procedente del agua. Estos prodigios conmovieron al rey, Cécrope, que envió una embajada a Delfos a preguntar al dios cuál era su significado y qué había que hacer. Respondió el oráculo que el olivo representaba a Atenea y el agua a Poseidón, quedando en manos de la ciudadanía de cuál de los dos dioses tenía que tomar nombre la ciudad. ![]() Recibido este oráculo, Cécrope convocó a votación a todos los ciudadanos de uno y otro sexo, pues entonces existía la costumbre en aquel pueblo heleno de que también las mujeres tomaran parte en las consultas públicas. Y así, convocada la multitud, los hombres dieron el voto a Posidón y las mujeres a Atenea, que triunfó porque había una mujer más. Irritado entoces Posidón, asoló las tierras de los atenienses con las alborotadas olas del mar. ![]() Para aplacar su cólera castigaron a las mujeres los atenienses con tres sanciones: que en adelante no tuvieran voto alguno, que ningún hijo llevara el nombre de la madre y que nadie pudiera llamarlas atenienses. Así, esta ciudad, madre y nutricia de las artes liberales y de tantos e ilustres filósofos, la más esclarecida y noble de toda Grecia, recibió el nombre femenino de Atenas por la victoria de las mujeres. La ciudad, maltratada por el dios ofendido, se vio forzada a castigar la misma victoria de la vencedora, temiendo más las aguas de Poseidón que las armas de Atenea. Así la que había salido victoriosa fue derribada con aquel triple castigo contra las mujeres, sin poder ser capaz de ayudar a las que la votaron, de suerte que, perdida la facultad de sufragio y privados los hijos del nombre materno, ni tan siquiera se les consintió ser llamadas atenienses ni merecer el nombre de la diosa a la que con su voto habían hecho triunfar frente al dios varón. Otra versión del mito
Extracto del libro “La malva y el asfódelo” de José Solana Dueso, novela que gira entorno la vida de Aspasia de Mileto, mujer de Pericles, cruelmente tratada por la sociedad de aquel momento. Este libro nos aproxima también a la política que se instauró durante ese corto y fructífero periodo. Fue una mujer que luchó contra los prejuicios de aquella época, demostrando que las mujeres podían igualar perfectamente a los hombres en inteligencia. Nacida en Asia Menor no es de extrañar que tuviera tal comportamiento inconforme, pues allí las mujeres gozaban de mayores libertades, se sabe que las niñas recibían similar educación a la de los niños. En Jonia las divinidades femeninas abundaban y eran tan veneradas como las masculinas, fue para mayor mérito la cuna de diversos filósofos presocráticos. Aquí algo más de información sobre Aspasia: http://mujeresriot.webcindario.com/Aspasia_de_Mileto.htm ![]() August 08 Entrevista al poeta, filósofo y médico Jorge CarvajalAyer mismo recibí por correo esta interesantísima entrevista a un verdadero médico, sanador que ve en el ser humano no una serie de engranajes sino un ser completo, donde lo invisible juega un papel casi más importante que lo físico, que es el canal a través del que se expresa. Aquello que no vemos y que causa enfermedad son los verdaderos fantasmas, nuestros miedos, inseguridades, desesperanza o grandes pérdidas, y ante todo el faltarnos a nostros mismos. Los microbios simplemente se limitan a pasar por las ranuras que dejamos, y toda enfermedad siempre tiene algo que enseñarnos, es nuestro yo más interior que nos habla. He aquí al entrevista:
A Jorge Carvajal no le gusta hacer ruido, le gusta la sutileza. Él en
realidad es un poeta, y ya se sabe... cuando hay mucho ruido un poeta no puede
escuchar la música de la
Creación. Sin embargo, Jorge Carvajal no es sólo un poeta, es
también un filósofo y un médico y un sabio... Es un alma grande que habita en
un cuerpo pequeño. Alguien que abre caminos.
P: Los pacientes han delegado la responsabilidad de su propia vida en manos de los médicos. ¿Qué se puede hacer para que todos y cada uno de nosotros tomemos conciencia de qué estar sano y feliz depende sólo de nosotros? R: Despertar. La enfermedad es el despertador, nuestra crisis es el despertador. Nosotros sabemos que podemos tener autogestión sobre nuestra salud. El sistema de salud no es el sistema de los médicos es el sistema de supervivencia de una cultura. Cada vez la gente es más crítica respecto del tipo de atención médica que recibe y cada vez la gente en todo el mundo se hace más responsable de su propia salud.
P: La visión de la medicina que usted plantea no se enseña en las universidades, ¿De qué fuentes ha bebido usted? R: Primero de los ojos de los pacientes y de sus lágrimas. De sus necesidades de sus abrazos, del cariño de la Naturaleza. Cuando alguien me pide bibliografía yo recomiendo las corrientes de los ríos, los ojos de los niños, las hojas de los árboles, la Selva, la meditación, la reflexión y, obviamente, las medicinas sagradas de la humanidad: el Ayurveda, la Acupuntura, los sistemas chamánicos del mundo... pero también la ciencia. Creo que la clave de una nueva medicina es integrar la ciencia, la cultura y la conciencia en una sola corriente
P: Me da la sensación de que usted trata de construir un puente entre tradición y progreso. R: Ese puente ya existe y no solo un puente sino infinitos puentes para que el que lo pueda ver lo vea y el que lo quiera cruza lo cruce. No hay una cultura oriental y una cultura occidental separadas, son absolutamente y estrictamente complementarias. Tenemos un territorio médico que es el de la materia que para mí es espiritual. Una molécula es espiritual. Hay otro territorio que es el de la energía, que en medicina tradicional China se describe como el Chi que circula por los meridianos. Tenemos un territorio que es el de la conciencia, el de las relaciones del hombre y la Naturaleza y del hombre y su propia naturaleza. Y existe un territorio de síntesis. A ese lo hemos llamado la Sintergética, es un territorio que pretende encontrar la complementariedad de todos los sistemas médicos del mundo incluyendo el de la ciencia occidental. Para mí, el territorio de la ciencia no solo no es antagónico sino que es totalmente complementario con las propuestas de las medicinas tradicionales del mundo.
P: ¿Cuáles son las terapias que usted emplea? R: Yo soy un medico convencional: empleo la cirugía y los antibióticos cuando es necesario, pero también utilizo las hierbas cuando hay que emplearlas. El láser y los campos magnéticos cuando son necesarios y la sanación espiritual si es conveniente... Toda medicina es un asunto relacional, cómo te relacionas con el paciente, lo puedes hacer con una mirada, con un consejo, escuchando o puedes utilizar la reflexoterapia o el láser. Es un menú muy rico.
P: ¿Cuál cree usted que son las enfermedades más comunes del alma? ¿Cómo se sana el alma? R: El alma no se enferma. El alma es lo que hay en ti permanente y perfecto. Lo que ocurre es que el alma produce una fricción con su instrumento. Cuando nadas contra tu propia corriente hay un conflicto entre el alma y la personalidad. Este conflicto se presenta al nivel de las emociones y éstas se precipitan sobre el cuerpo de tal manera que la mayoría de enfermedades que observamos en la práctica clínica son enfermedades emocionales que han dejado sus huellas en el cuerpo físico. Y luego lo llamas úlcera o gastritis pero una enfermedad es simplemente un reflejo en el espejo del cuerpo y por mucho que limpiemos el espejo no vamos a mejorar la imagen de quien en él se mira. No se trata tanto de limpiar el espejo sino de mejorar la conciencia que se mira en el espejo del cuerpo.
P: ¿Qué se debe hacer para encontrar esa conciencia? R: No se encuentra, no se consigue. Tú eres esa conciencia. Quítate lo que sobra en ti y quedas idéntico a lo que tú eres: totalidad, armonía, salud, perfección... eso es tu naturaleza. No se trata de buscar, más bien de volvernos a reconocer por dentro, de aceptarnos como somos, con nuestras sombras y con nuestra luz porque ellas hacen el colorido de la vida.
P: Existe una crisis que no sólo se refleja en los sistemas de salud o en la economía sino que repercute también en nuestra visión del mundo, de la manera como nos miramos a nosotros mismos en el universo. ¿Cómo describe usted la nueva visión del mundo que está naciendo? R: Es una visión total, más humana, más ecológica y de interdependencia
donde el mundo no es solo externo sino que es un mundo interior. Este mundo no
sólo tiene fundamentos sino que también tiene contextos y significados, y que
está expresado en sistemas con coherencia interior. Además queda una gran parte del mundo implícito, invisible no tangible,
tal vez el más importante. Este es un mundo que no está hecho solamente de
causalidad lineal sino de causalidad circular, es decir, que todos somos
responsables de todo y no es sólo un mundo de causas sino también un mundo
lleno de sentido y de propósito. Nace una nueva realidad hecha de materia,
emociones, mente y alma. Humanizamos la vida rescatando el alma.
P: Estamos preparados para ese cambio... R: Absolutamente preparados porque no es sólo un cambio personal, es también un cambio en la dinámica humana, en la dinámica social, en las relaciones con nuestros hijos, en las relaciones con la ciencia. Es un cambio en el que empieza a emerger la conciencia como el mínimo común denominador de todas las actividades humanas. Es un cambio que toma la esfera del arte, la religión, la economía, la filosofía y que incluye un poquito de magia en nuestra vida cotidiana. Es un cambio que de todas maneras está ocurriendo con nosotros pero que va a ocurrir a un a pesar de nosotros.
P: Ignoramos lo que somos, cuáles son nuestras necesidades y potencialidades y eso hace que nuestra salud se vea perjudicada ¿Pero qué somos? R: El problema es que hemos confundido al ser. Decimos sanar y no sabemos a quien sanamos. Hablamos del ser y no sabemos quienes somos... pero está pregunta no tiene respuesta; nosotros somos aquí y ahora. Somos un proceso dinámico, cambiante que no se puede atrapar con palabras. Somos el sentir, el vivir, el amor, somos un verbo que se conjuga. No somos un estado sino un proceso en permanente cambio. Tu eres una corriente, un rió y como cualquier río nunca eres igual a ti mismo, te estás renovando continuamente. Somos una corriente que se auto-recrea y auto-renueva.
P: Usted nos invita a mirar la enfermedad como un maestro, ¿qué puede enseñarnos, por ejemplo, un tumor? R: La enfermedad es un maestro no solo en el plano humano sino también en el plano social. Es una estrategia de supervivencia de la humanidad como tal. Un tumor que es una catástrofe en el plano personal puede resultar beneficioso en el plano social porque impide que el genoma se transfiera a la descendencia. De tal manera que el tumor lleva implícito un mensaje: que eso no se expanda hacia la descendencia. Cada tumor es una lección. Es distinto un tumor en el riñón, en el estómago o en el cerebro. Cada modalidad puede tener una connotación diferente. Una enfermedad nos está haciendo una pregunta esencial ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? Pero también nos está dando una respuesta: Eres parte de la humanidad, eres vulnerable. El hecho de ser humano implica que puedes enfermar. El hecho de ser humanos nos hace participar del cuerpo y los riesgos a los que está sometida la humanidad. La enfermedad no es un solamente un asunto de conciencia o un asunto mental porque las plantas y los minerales enferman y ellos no tienen conciencia como nosotros la entendemos pero podemos aprovechar la enfermedad como una oportunidad para evolucionar.
P: La salud integral que tenga en cuenta los cuatro planos del ser, el físico, emocional, mental y espiritual comienza a abrirse paso pero todavía existen muchos profesionales de la salud enraizados en el racionalismo que se empeñan en ver un órgano aislado del resto del organismo, y no digamos del contexto del paciente. Que la visión de la salud cambie depende mucho de los médicos ¿Cree que están dispuestos a desprenderse de su visión mecanicista? R: La visión de la salud no depende de los médicos, depende de la gente de la cultura de la demanda que la gente haga de un tipo u otro de medicina. La universidad cambia y la visión médica cambia cuando cambia la visión de la cultura. Las prácticas médicas alternativas se están imponiendo en occidente. Alrededor del 50% de la gente en occidente acude a prácticas médicas alternativas... somos hijos de la necesidad, que los médicos cambiemos o no es independiente de que la medicina cambie porque la medicina va a cambiar de todas maneras.
P: Hay muchos intereses creados... hay mucha gente que vive de tratar la enfermedad y no de ayudar a prevenirla R: Eso es cierto, hay intereses creados. Pero también hay intereses creados en otras direcciones. Una cultura se modifica de abajo hacia arriba, no se modifica por decreto de los estados o de la universidad. Lo determina la necesidad de la gente. Yo soy muy optimista porque se ha producido una gran apertura en el gremio médico por recuperar un poco la Naturaleza y la medicina natural, después vendrá la apertura hacia el enfoque energético y más adelante a un plano de conciencia integral... pero ya estamos dando los primero pasos.
P: TECNOLOGÍA P: CONSUMISMO P: PAZ P: TIEMPO P: ALMA P: ALEGRÍA P: DOLOR August 06 Tierra de sueños, OuzoudEn el país de los sueños, magia a imaginación toman forma. Tierra en la que se siguen los ritmos marcados y orquestados por el sol, tanto en el comercio como en el quehacer diario, son las horas, el reloj y el control del devenir asunto de este equitativo astro y de las distantes estrellas. Los hombres son de alma nómada, viven felices al sentirse satisfechos con lo que tienen, cubiertas sus necesidades pocas cosas más pueden querer. Son como los planetas, aquellos viajeros del firmamento de falso errar perpetuo, anclados en su pasado hacedores del presente.
En este país todavía existen duendes, seres libres, que no necesitan más que los árboles, esa vegetación imperturbable frente el paso del tiempo, la luna que alumbra sus dulces y amables rostros, y las estrellas, para sentirse felices. Buscan la sonrisa de aquellos que les envuelven, deseando aprender de ellos, aprovechando cada instante, constructor de la existencia, para estar en compañía de los visitantes que aparecen en sus vidas, siendo la suya propia el mejor regalo que uno puede merecer.
Es su cultura un elemento por el que profesan gran respeto, así como su dignidad lo que tienen por más valioso. Valores como la lealtad, el respeto a la palabra dada a los compromisos o a los códigos morales, el coraje, la generosidad, la hospitalidad, están profundamente arraigados y hunden sus raíces en una larga historia donde el individuo no es apenas nada sin su comunidad. Un compartir desde el alma lo poco que poseen para así no atarse a ello. Orgullosos se sienten de tener una identidad propia tras 10.000 años de haberla ido forjando entre invasiones e intercambios de saber. Imazighen se autodenominan, gente libre y noble significa, bereberes o bárbaros lo llamaron los latinos y así quedó su nombre durante siglos. Creen en una gran alma, viendo que más que poseer una, pertenecen a una que es más que la suma individual. El sol rige sus días, la vegetación silvestre da dé comer a su ganado, y una sencilla agricultura les autoabastece. La tierra libre les concede medicinas y utensilios, así como materiales para elaborar sus cestos de mimbre. No han perdido la conexión con la Tierra, a la que aman y lo demuestran no abusando de lo que les ofrece. Si permitimos que nuestra alma viaje a los orígenes de estas tribus ahora dispersas podremos vislumbrar cuando fueron una, la cual fragmentada sin remedio por la desecación del Sahara, condujo a que fueran recluyéndose en montañas, cordilleras y allí donde hubiera cursos fijos de agua, mientras otros como los Tuareg marchaban al desierto para continuar con las rutas de comercio entre el África negra y la tierra que ellos llaman Tamazgha.
Los Tuareg son guerreros nobles, su norma es la hospitalidad y la palabra es ley o verdad, con lo que no comprenden que se pueda faltar a ésta. Se orientan admirablemente haciendo uso de una brújula sencilla y de sus conocimientos de las constelaciones que coronan el desierto. Dormitan en casas nómadas construidas únicamente con ramas y pelaje de camello o cabra, las jaimas. Dejar la tierra tal como la han encontrado fue su norma durante siglos Es así para todos los amazigh (vínculo) que aun continúan con su nomadismo, que por desgracia va desapareciendo como todo lo ancestral que no sigue los dictados de lo impuesto. Un nomadismo que subtribus ya hace miles de años tuvieron que abandonar. La brújula es bivalente, instrumento para guiarse durante el día y la noche, así como un arma de cortante filo. Su forma es en cruz cuando evoca las energías masculinas, y convexa semejando la luna cuando expresa las energías femeninas que hay en todo ser, pues allí hombres y mujeres cuidan de ambas para encontrar armonía en su interior, sin bloquear aquello que el propio cuerpo posee por naturaleza.
En el país de los sueños la paz inunda todos los rincones, puedes escuchar a la Naturaleza y comprenderla con cierto discernimiento, no necesitas el lenguaje tal y como fuera de ese mundo se entiende, basta con estar en silencio y sencillamente atender, en esos momentos si tú hablas las palabras fluyen sin atropello, sintiéndote como parte de lo que te rodea, saber y sentir se funden en uno solo. Los enigmáticos mensajes del cosmos son claros como las aguas de un río pues nada enturbia la tranquilidad allí reflejada. Lo superfluo, las preocupaciones diarias más allá del que comer y donde dormir, no tienen cabida en esta tierra, vivir con lo necesario sin ansiar lo que no posees te da la libertad, donde los demás tampoco te valorarán según lo que posees sino por lo que eres y la amistad surgida en el tiempo por vivencias compartidas. Que más da si solo han sido sonrisas o una corta conversación, allí todos se sienten uno y el único obstáculo que puede aparecer es faltar a la palabra expresada.
En este país te das cuenta de la banalidad de muchas costumbres sociales, como vestir cada día distinto, la comunicación a través de máquinas en lugar del frente a frente, donde el lenguaje corporal emprende su gran papel, ocurriendo menos malos entendidos. Más nimio es estar tan atento al físico, allí es lo que más les choca de nuestro mundo, opinan que la mujer no es respetada pues parece primar lo estético frente lo que ella en verdad sea por dentro. A veces pareciera que solo somos un cuerpo y poco más, idem con los hombres en al actualidad. Ojala fuera más importante aceptarse como cada uno es, sin preocuparse por lo que otros piensen, sin tantos prejuicios sociales y obsesiones que no hacen más que daño y que son en muchas ocasiones la raíz de problemas mayores. Nuestro aspecto es reflejo de cómo nos sintamos por dentro, sin estrés no hacen falta ni cremas, la confianza embellece cualquier rostro, aunque solo sea dando un brillo distinto a los ojos y la expresividad de los labios. Falto de ansiedad, te das cuenta que comemos mucho más de lo que nuestro
cuerpo naturalmente nos pediría, que una cantidad importante solo sirve para
llenar un vacío que no queremos reconocer, que nos angustiamos por sin sentidos
que solo nos roban nuestras fuerzas de seguir adelante viviendo en el presente.
Allí llego a desaparecer mi dolor de espalda, de cabeza y de ojos, diría que esas cascadas eran curativas como a veces dicen de
muchas fuentes, y quizá la causa sea esa, una terapia silenciosa de estar en paz. Allí enraizó mi ser, en cierto modo me sentí como en casa. Confío en regresar. Inshallah! Del viaje ya hablaré en otra ocasión, pues de él guardo muy buenos recuerdos tanto por la compañia como por lo que visitamos. También del tema de la mujer en Marruecos así como en otros países musulmanes, para desmitificar un poco, pues no todo lo que se cuenta es cierto. Las fotos creo que se pueden ver yendo a esta web: Sueño Ouzoud P.D.: No estoy contenta con lo escrito, bastante me ha costado publicarlo. Será quizá la falta de entrenamiento. |
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